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Historia, cultura y perspectivas del tabaco Dominicano ( 5 partes)

Tema en 'General' comenzado por camarena, 7 de Marzo de 2018.

  1. camarena

    camarena Cadete

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    INSTITUTO DEL TABACO
    DE LA REPUBLICA DOMINICANA


    Historia, cultura y perspectivas del tabaco dominicano
    Conferencia Magistral dictada por Hendrik Kelner, presidente de PROCIGAR, en el marco de la celebración del 43 aniversario del Instituto del Tabaco.



    La Tabacalera española compraba tabaco y tenía como experto a Edmundo García y quizás el más conocido en 1920 fue Alberto Oquet, que fue el representante de la compañía general de tabaco francesa que junto Luis F. Tomen era la que manejaba el mercado y ponía los precios en esa época. Estos factores cambiaron el mercado, transformaron el mercado, ahora se prestaba mas atención al mercado antes de ser exportado: el empaque, la codificación, la selección, la fermentación, se volvieron prácticas comunes.
    En la época del siglo XIX el tabaco era exportado en serones, los campesinos lo sembraban, lo curaban, lo empacaban y así mismo lo importaban en los serones; los intermediarios de aquí lo único que hacían era una actividad de negociación, de compra y si acaso de financiamiento, y ese tabaco llegaba a Alemania normalmente en malas condiciones y también eso fue parte del desprestigio del tabaco dominicano. Después con la llegada de todas estas compañías ya se compraba el tabaco a los campesinos, se fermentaba, se limpiaba y se empacaba en almacén con expertos de fuera, dando una mejoría al tabaco y una garantía de calidad al comprador.

    El record que se alcanzó de la producción de tabaco fue el de 1995: veintidósmillones de kilos, cuando en el año 1870 fueron solo cinco millones; pero la producción variaba mucho de año en año y cuando los precios del tabaco permanecían altos durante años consecutivos muchos campesinos sustituían su siembra de alimentos por tabaco, sobre todo en la época de la primera guerra mundial. Luis Carballo en el 1917 expresó una preocupación por la forma en que los cultivadores habían reaccionado frente al os altos precios del año anterior: “es increíble lo que este año ha pasado con esa verdadera furia del tabaco qué le ha dado a nuestros agricultores, he visto con mis propios ojos campesinos arrancando campos de batata en plena producción para sembrarlo de tabaco, cualquier”,- la similitud con algo conocido es pura coincidencia.

    Año 1917: en sentido general el tabaco generaba trabajo, los serones eran hechos de hojas de palma, el transporte era una actividad importante que se hacía en recuas, tradicionalmente el tabaco era llevado a los puertos en sistemas de recuas: manadas de veinte animales que podían cargar dos serones de sesenta quilos cada uno, pero tras la construcción del ferrocarril la recua pasó de moda, además en el año 1920 los exportadores empezaron a empacar su tabaco en yute y el negocio de los serones se redujo bastante.

    En el 1910 el 60% de la carga del ferrocarril era tabaco, pero cuando llegaron los americanos empezaron a hacer carreteras, el sector le dio la espalda al ferrocarril por un sistema mas económico, mas eficiente y eso fue un golpe mortal y los ferrocarriles en el año 1950 cesaron para siempre - estoy hablandode los ferrocarriles de Santiago. A finales del siglo XIX la sociedad rural del Cibao era una sociedad de fronteras, la tierra era abundante y la frontera agrícola se extendía, cuando la población aumentó la agricultura tabacalera creció, el panorama fue cambiando gradualmente, la tierra cultivada anteriormente era abandonada y se consideraba que no era apta para el tabaco y se dedicaba únicamente a la ganadería, no había fertilizantes en esa época, era tierra nueva.
    Sin embargo en el 1920 se construyó un sistema de riego en la región occidental de Santiago que amplió la frontera en una tierra que habían considerado áridas, no apta para producir por su poco régimen de lluvia.- Señores el tabaco se sembraba hasta Santiago en los años de 1890, la frontera agrícola comenzó con el tren y con los canales las Lagunas y Navarrete, es difícil determinar cuántas familias vivían del tabaco, pero si tomamos en consideración ocho tareas por familia en el año 1970 habrían unas siete mil familias y en el año1920 se sembraron doscientas mil tareas y el promedio había subido a diez tareas, se consideraba que habían veinte mil familias directamente relacionadas con el cultivo del tabaco. Aunque había unos pocos terra tenientes, se consideraba que solamente los cosecheros pequeños podían hacer esa actividad rentablemente, con la contribución de la mano de obra familiar. La ventaja del tabaco era que producía un ingreso seguro, además la sociedad campesina del Cibao tenía una gran experiencia en el cultivo, los cosecheros no estaban preparados para abandonar este cultivo a pesar de las crisis ocasionales, era su cultivo predilecto y sabían que siempre podían venderlo. En la última parte del sigloXIX se trajeron dos cubanos en dos ocasiones diferentes, pero los resultados que se esperaban no se lograron porque estos dos cubanos estaban mas interesados en desarrollar su propia finca que en enseñarle a los dominicanos cómo debía sembrarse el tabaco, - cualquier similitud es pura coincidencia.

    La instrucción estatal tomó un nuevo giro cuando nombraron a Alberto Michelen 1911 como subdirector general de agricultura, este agrónomo alemán fue responsable en gran medida de la mejoría del tabaco, se hizo cargo de un campo experimental de Jacagua que tenía que convencer a los cosecheros de la ventaja de la modernización tecnológica del cultivo científico, tenía que producir semilleros y semillas para los campesinos interesados y tenía que experimentar con nuevas técnicas y semillas. El objetivo principal era llegar obtener un tipo de tabaco especial que pueda entrar en competencia con similares de otro país, ya desde esa época había una preocupación con la semilla, que la semilla había que mejorarla para poder competir con lo que era Cuba y Sumatra en esa época; no hay información de cómo le fue en la finca, pero probablemente no fue muy exitosa. Michel duró hasta el año 1930 pero en el 1911-12 cuando mataron a Mon Cáceres suprograma calló rápidamente, pero parece que no fue un fracaso total porque se trajeron unas semillas de Puerto Rico que parece que dieron muy buenos resultados; pero durante la invasión americana en 1917 se trajo a un puertorriqueño o cubano, no se sabe, que comenzó a redactar artículos y panfletos y hacer reuniones con los campesinos para enseñarles cómo debía sembrarse el tabaco, imagínense que ni se usaba el arado ni se usaban los semilleros; este señor estaba totalmente en contra de los ranchos abiertos quese utilizaban en el Cibao, pero nunca logró su propósito de que fueran sustituidos por almacenes cerrados.

    Año 1917: la intervención estatal fue tan exitosa cuando coincidió con intereses de los cosecheros, en 1920 el departamento de agricultura arrendó 96 tareas cerca de Santiago destinada exclusivamente al cultivo de plántulas de tabaco para ser distribuidas por toda la región, el proyecto tenía dos objetivos: convencer al campesinado sobre el uso de los semilleros y obtener un tabaco uniforme en la región. Los campesinos reaccionaron favorablemente a esta iniciativa y desde entonces la distribución de posturas fue una práctica común en el Cibao. Los semilleros controlados por el estado se extendieron y se distribuyeron mas semillas, la variedad Amarillo Parado había sido seleccionada y de nuevo se ofrecieron premios a los mejores agricultores, por primera vez también hubo una atención sistemática hacia el arado, o sea, cuando era regalado la gente hizo caso, pero por lo menos se sacó una semilla y se enseñó cómo era que tenía que hacerse el semillero, muy importante.

    En el 1914 llega a Santiago un joven costarricense, este joven fue contratado por Manuel de Jesús Tavarez y Cia., se llamaba Luis Carballo Romero, iba atener una influencia decisiva en el tabaco dominicano, Carballo dirigió una serie de intensas campañas tabacaleras, con el propósito de mejorar el cultivo del tabaco, las campañas se iniciaron en el 1928, bajo la administración de Horacio Vázquez y continuaron hasta el reino de Trujillo: uno de los principales propósitos de esa campaña era el inicio temprano de la siembra tras conducir una investigación sobre la pluviometría del Cibao había concluido que la siembra del tabaco tenía que comenzar dos meses antes; la costumbre de los cosecheros había sido trasplantar en Enero y Febrero, entre pascua y pascua, para no tener problema con la fiesta, pero este señor en el año 1928 hizo un estudio de pluviometría porque hay que analizar que hay situaciones cambiantes.
    Un segundo tema fue la condición de los ranchos, los ranchos deficientes son considerados como la principal baja de la calidad del tabaco dominicano (en1928), Carballo estaba convencido de que mejorar la calidad del tabaco dominicano sería imposible si el tabaco no se secaba adecuadamente, durante los primeros meses del 1928 las facilidades de crédito se ofrecieron a los cosecheros que cultivaban mas de veinticinco tareas, en marzo del mismo año quinientos veintiocho cosecheros habían recibido dicho préstamo, las compañías ferroviarias que frecuentemente eran acusadas de ser muy caras se unieron a esta acción y transportaron gratis los materiales para los ganchos, el 81.5% de los cosecheros pagó su deuda sin problemas, el 9% había sido lento y solo al 8.6% hubo que cobrarle por la vía legal.

    El nuevo régimen de Trujillo que tumbó a Horacio, no botó a Carballo, él lo dejó y no solo eso sino que dedicó veinte mil pesos de aquella época afinanciar los ranchos del tabaco en 1931, esta vez fueron mil quince cosecheros los que construyeron ranchos en ese año; muchos de los cambios tecnológicos fueron finalmente adoptados, se adoptaron los semilleros del tabaco, nuevas variedades comenzaron a ser utilizadas, la temporada de cosecha se extendió y se mejoró la fermentación, la purificación de tabaco, pero los ranchos cerrados nunca fueron aceptados, las saltas se hacían en hojas de palma en ves de hilo y la siembra de tabaco junto con otro cultivo continuaba siendo el sistema favorito de muchos campesinos y, además a espalda de las recomendaciones realizadas, los experimentos de los campesinos e innovación provocó una gran variedad de semillas que en algunos casos lleva el nombre de su mentor, como la de Chago Díaz, todo el mundo tenía una semilla; con los semilleros se innovó y todo el mundo calló en esto, y los ranchos cerrados no. Esto afectó la uniformidad que requería el mercado: una hoja uniforme y confiable. El sector tabacalero fue duramente golpeado por la crisis mundial del 1929 y los precios bajaron a niveles sin precedentes, la dictadura trató de utilizar la crisis para obtener el control del sector tabacalero, pero los intentos de Trujillo por establecer un monopolio de tabaco en 1934 terminaron en un fracaso,- nisiquiera el régimen de Trujillo pudo obtener un control sobre la organización del tabaco, es decir que este es un negocio tan especial que ni Trujillo pudo manejarlo.
    A principio de la década de los sesentas, con el triunfo de la revolución cubana se producen eventos trascendentales que vienen a poner a La República Dominicana en la ruta de la exportación de cigarros; - recuerden que a nosotros se nos pasó el autobús del cigarro, cuando estábamos preparados ya el autobús se había ido y estábamos en los cigarrillos -, pero en los sesentas viene el embargo, primero con el apoyo de exiliados cubanos, expertos tabaqueros entre los que podemos citar a Napoleón Padilla, Arcenio Pérez y José Rodríguez, fue fundado el Instituto del Tabaco de quien fue suprimer director y artífice el costarricense Don Luis Carballo. - Señores, Horacio Vásquez, Trujillo, El consejo de Estado y Luis Carballo: un mensaje. - Esta institución autónoma creó centros de experimentación y fomento en Quinigua, Pontón, Caracol y Azua; donde se introdujeron nuevas técnicas de semilleros, cultivos, curado, fermentación y cogida, a la vez que se probaran nuevas variedades con la producción de capa, tripas y capote.

    Al mismo tiempo que se producía el embargo en Cuba y la producción de exportar los cigarros dirigida a los Estados Unidos centrada en Cuba se trasladaba a otros países, principalmente las islas Canarias, en ese momento se abrió una oportunidad a nuestro país como exportador de materia prima para hacer usada en la fabricación de puros que iban a Estados Unidos, o sea, el embargo prohíbe la exportación en Cuba. Se van a la isla Canaria, los dueños de sus marcas, y tienen que hacer cigarros para enviar a Estados Unidos pero no con tabaco cubano, y se abre una gran oportunidad a la República Dominicana como exportadores de tripa y capote. Mientras el país se consolidaba como exportador de tabaco para cigarros, al principio de la década de los setenta, la Consolidate Cigar (Tabacalera García) se instala en la zona franca de La Romana, es la primera fábrica de cigarros dedicada a la exportación en la República Dominicana por producir los cigarros Premium del Rey. En el 1974 la familia Quezada funda Mataza, la primera fábrica de cigarros de la zona franca de Santiago, su presidente Manuel Quezada es la cuarta generación de Antero Gonzáles que desde 1875 se dedicó al negocio del tabaco en Cuba, junto a su hermano Constantino, de quien nuestro querido Quino (Joaquín Geraldi) es su cuarta generación y que preside hoy la compañía de tabaco Quisqueya. En 1979 llega la General Cigar, una multinacional, nuestro querido Daniel es su presidente, y se producen Partagás y Macanudo. Como podemos observar la República Dominicana desarrolla su mercado de exportación de cigarros sin contar con un soporte interno, o sea, con un consumo interno, en base al traslado de la producción de otros países por decisiones que se tomaban solo en el costo y las facilidades y beneficios que proporcionaban las zonas francas. En adición el país ofrecía una tradición tabacalera, tanto en la producción del tabaco como en el arte de la elaboración y de una alta calidad de tripa y capote para cigarros. Pero este desarrollo provoca uno similar en la producción de otros insumos para la industria y una demanda de producción de capa para la industria local, ya que era de importancia capital por razones puramente mercadológicas no variar la composición o características del cigarro que era trasladado desde Canarias a República Dominicana para no correr riesgos de aceptación del consumidor, o sea, nosotros nos convertimos en una forma Sui Generis en exportadores de cigarros, trasladando producciones de Canarias y después de Nicaragua por razones de costo: porque había materia prima, habilidades y en Canarias estaba subiendo mucho el costo ya que España iba en camino hacia el pacto con la Unión Europea y esto significaba costos que no lo soportaba la industria. Pero al trasladar esos productos venían con sus capas, no había mas demanda de capa dominicana, sí de tripa y capote porque ya antes era parte de esos productos en sus labores en Las Canarias, sin embargo desde 1966 se inician los experimentos para la producción de capa en la estación experimental de Quinigua en el Instituto del Tabaco. Se inician proyectos de alta tecnología para la producción de capa en Sabana del Puerto y otros de existencia efímera.
    enlace origen http://www.suncaribbean.net/rd_productos_tabaco.htm
     
    Última modificación: 12 de Marzo de 2018
  2. jordibetriu

    jordibetriu Gran Maestro Miembro del Equipo Moderador

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    Gracias de nuevo @camarena
    Si te parece bien, una vez hayas publicado las 5 entregas las unificare en un solo tema para que sean mas fácilmente localizables y consultables.
    Un saludo
     
    A Miguel A. Arvelo, Sr. Pradito. y camarena les gusta esto.
  3. camarena

    camarena Cadete

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    es un placer compartir estos temas con ustedes, si crees conveniente hacerlo asi Jordi, por mi no tengo problemas, pero la intencion era la de no hacerlo muy extenso y canson al dividirlo por capitulos. gracias por tu interes.
     
    A Miguel A. Arvelo y jordibetriu les gusta esto.
  4. Miguel A. Arvelo

    Miguel A. Arvelo Epicur

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    Excelente idea maestro Jordi. Seria una forma de tener en un solo hilo este interesante tema sobre la cultura del Tabaco.
     
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  5. camarena

    camarena Cadete

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    INSTITUTO DEL TABACO
    DE LA REPUBLICA DOMINICANA


    Historia, cultura y perspectivas del tabaco dominicano
    Conferencia Magistral dictada por Hendrik Kelner, presidente de PROCIGAR, en el marco de la celebración del 43 aniversario del Instituto del Tabaco.


    En 1974 Culbro tabaco y el Instituto del Tabaco inician dos experimentos de seis acres cada uno bajo tela y riego por aspersión en caracol Bonao y en hacienda fundación en San Cristóbal; este proyecto contaba con el apoyo de personas como Don Víctor Espaillat y fue dirigida por Joseph Prinski y por el Ingeniero Daniel Núñez por parte del Instituto del Tabaco.
    En 1978 Culbro inicia exportaciones comerciales de capa, creando la división con Tabaco en Caracol Bonao, hasta 1980 cuando vendió la finca a la familia Toraño y más tarde la vendió Toraño a la familia Oliva y la familia fuente la adquirió en la década de los noventas, produciendo una capa de semilla cubana que ha tenido un éxito notable, Culbro se trasladó a Jima en 1983 y los primeros tres años hizo capa natural y después pasó a capa candela para satisfacer las necesidades de macanudo y otros, y hasta ahora con éxito ha tenido 22 años de producción interrumpida de capa.
    En el ochenta y uno La Tabacalera y en el ochenta y cinco Procapa hacen proyectos de producción de capa que solo duran dos años, pero a pesar de todo el esfuerzo hoy en día la producción de cigarros con capa dominicana no pasa del 1%, - hay un cuello de botella ahí - . Mientras nos consolidábamos como exportadores de cigarros en los Estados Unidos, en el año 1990 Davidoff que era la marca más famosa del mundo, decide cambiar su producción de Cuba a República Dominicana, la responsabilidad cayó en Tabadom; ya no solo sería Estados Unidos, empezaríamos a competir con los cubanos en los mercados que hasta ahora eran exclusivos y casi impenetrables para el resto de los países,- el mito cubano iba a ser enfrentado y demolido.
    Los empresarios locales de cigarros se unen con un objetivo, promover y defender el buen nombre de la República Dominicana, ¿Qué pasa?, que desde ese momento empiezan los consumidores de los Estados Unidos a ser estimulados al consumo del cigarro como una forma de vida, como un soporte sicológico que la revista Cigar Aficionado daba al consumidor de que era algo civilizado, cultural, de una persona conocedora y esto crea el boom de los Estados Unidos. Ese fenómeno comenzó tímidamente en el año 1993 y en solo cuatro años se multiplicó por cinco la demanda. La República Dominicana que tenía el 44% del mercado, no solo mantuvo sino que aumentó su participación de mercado hasta un 62%, producto del esfuerzo que había hecho cada compañía individual y la asociación en promover el cigarro dominicano como un origen, de tal suerte que esa cantidad de nuevos fumadores cuando pedía cigarros, pedía un cigarro dominicano; por eso es que el boom favoreció tanto a la República Dominicana, porque era la de mayor imagen y lo más conocido. El boom terminó y el mercado quedó 2.6 veces más grande y la República terminó con un mercado 4 veces más grande que el que tenía antes del boom.

    Pero no todo fue positivo. Ante una demanda imposible de satisfacer con los niveles de calidad adecuados, surgieron decenas de fabricantes improvisados acumulando lucro a corto plazo, se cuestionó con preocupación el daño que esta situación podría hacer a la imagen del país y se discutieron fórmulas para palear lo que era inevitable. ¿Qué pasó?, esta es la historia del boom, ¿En qué situación estamos y que podemos hacer? Recordemos que si conocemos nuestro pasado podremos planificar nuestro futuro, no cometer los errores del pasado, el boom trajo muchas riquezas pero trajo muchas pobrezas; el pecado creció, nos dejó un gran mercado pero la gran cantidad de productos de mala calidad que fueron a llenar esa demanda no satisfecha por los fabricantes que respetaban la calidad dañó nuestra imagen; por otro lado cuando terminó el boom los fabricantes se encontraron que su inventario se había multiplicado, - cuando usted vende mil unidades y mañana sus ventas bajan a quinientas unidades su inventario se duplica - y quienes más sufrieron fueron los del primer eslabón de la cadena: el campesino, que de un momento a otro no podía sembrar porque no había mercado y se perdió la cultura tabacalera, se terminó de perder; en el boom se inició la pérdida y se perdieron las infraestructuras y se perdió la fe y se perdió la cultura, de todas maneras tenemos un mercado mucho más grande que el que teníamos antes del boom. ¿Qué debemos hacer? En el año 1997, después de muy buenos precios del año anterior, los campesinos arrancaban batata en plena producción para sembrar tabaco, - ochenta años después sucedió lo mismo con las mismas consecuencias para los próximos años: baja producción y bajos precios -, no podemos seguir repitiendo nuestros errores; solo se puede sembrar lo que se puede vender. Durante el boom tratando de satisfacer la demanda se construyeron miles de ranchos inadecuados, abiertos, sin la altura necesaria, con materiales no apropiados, cuando desde más de ochenta años la recomendación de los técnicos más calificados afirmaban que era imposible mejorar la calidad del tabaco con ese tipo de rancho, - John Wolf en Virginia tuvo éxito hace cuatrocientos años porque aplicó las técnicas de los indios con lo mejor de las técnicas españolas -, debemos imitar y mejorar lo que ha dado resultado en otros países y repetir la campaña del 1928 y de 1931 donde dos regímenes diferentes construyeron 528 y 1,015 ranchos respectivamente en cada año, debemos repetir pero hoy con las características que exigen una producción de calidad, como decía Carballo en 1928: “Es imposible mejorarla calidad del tabaco dominicano sin infraestructura” . Durante el boom se sembró tabaco en todo tipo de tierra, en zonas que desde 1973 el Instituto del Tabaco la había calificado como no apta para el tabaco y cuando hacía miles de años los indios a caballos de las amazonas tenían zonificados un área específicas para sus infusiones del “espíritu de la montaña”; debemos nosotros respetar la zonificación y hacerla más específica hasta llegar un día al nivel de certificación de fincas. Desde los años de 1930 se insistía que el mercado tuviera una hoja uniforme, hoy en día esa exigencia es mayor, por la consistencias: uno de los atributos principales del mercado del cigarro, pero hoy probablemente hay más variaciones en una variedad que en 1930. Tenemos que trabajar en ese sentido para que cada tipo de tabaco se corresponda a su variedad en características organolépticas. Después del boom la mayoría de pequeñas fábricas que se instalaron desaparecieron, pero otras encontraron un mercado muy rentable para sostenerse: el mercado de la falsificación. Estos inescrupulosos fabricantes elaboran y venden cigarros falsificando las marcas más prestigiosas del mundo, para ser vendidas a nuestros turistas extranjeros provocando un daño irreparable a la imagen del cigarro dominicano; eso debe ser erradicado totalmente y debe ser responsabilidad de todo el sector tabacalero motorizar la acción correspondiente, pues con este juego perdemos todos, desde el más humilde cosechero hasta el más poderoso exportador, en definitiva quien pierde es el país. Antes del boom la República Dominicana tenía aproximadamente un 44% del mercado de los Estados Unidos, y Centroamérica se nos estaba acercando peligrosamente hasta llegar a tener 38% del mercado por su capacidad de vender cigarros a más bajo precio que los nuestros, capacidad de venderlos más barato porque su costo era más barato. Por la buena imagen del cigarro dominicano el boom hizo crecer nuestra participación hasta un 63% del mercado, sin embargo, en los últimos cinco años la ha pasado mal, la situación ha cambiado en detrimento de nuestro país. En el año 2000 la República Dominicana tenía el 61.08% y Nicaragua y Honduras sumados llegaban solo a 32.76%, pero en el año 2004 solo teníamos 55.7% y nuestros competidores Centroamericanos tenían el 42.44%, esto quiere decir que aunque seguimos creciendo, nuestros competidores crecen más que nosotros, eso es una amenaza a nuestra posición de líder mundial del cigarro y hay razones para estar preocupados. En el mercado de un producto globalizado como es el cigarro hay dos formas de competir: o usted es el campeón en costo o usted es el campeón de la calidad, con una estrategia de diferenciación, si su producto está diferenciado el consumidor está dispuesto a pagar algo más por una mejor calidad. Honduras y Nicaragua antes del boom tenían los menores costos pero no lograron alcanzar una imagen que compitiera con República Dominicana, fueron los campeones en costos y amenazaron nuestro liderazgo con esa estrategia, el boom nos salvó, se nos estaban acercando. Hoy la situación es diferente y más complicada. Centroamérica sigue siendo los campeones del costo, pero en adición a esto ha ganado imagen de calidad. Centroamérica ha mejorado la calidad de sus cigarros a base de fuertes inversiones en infraestructura y en la aplicación de tecnología de punta; hoy pueden ofrecer un cigarro con capa, tripa y capote de origen nacional, y los ojos del mundo se han virado hacia esa zona. Nosotros no hemos aprovechado el tiempo calmado que hubo después del boom, pero con excepción de algunas compañías no se ha hecho nada relevante para mejorar nuestra infraestructura y aplicar nuevas tecnologías; es cierto que esto es debido a la diferencia que hay entre Nicaragua, Honduras y nosotros en cuanto a la tenencia de tierra; allá la producción de tabaco está en manos de grandes empresarios con muchas tierras que emplearon los beneficios de algunos años para invertir en tierra y tecnología y están dispuestos y orientados a la inversión y a la tecnología; nosotros tenemos una estructura de minifundistas donde es más difícil hacer fuertes inversiones en infraestructuras y fuertes inversiones en alta tecnología, pero si en el pasado, en el año 1873, los Cibaeños fuimos capaces de lograr el desarrollo económico de nuestra región, integrando al proceso a nuestros pequeños cosecheros en vez de eliminarlos como se dio en el este y en el sur, creo que también somos capaces de dar el salto hacia el progreso junto con nuestros cosecheros; creo que debe haber fórmulas para que nuestros cosecheros con sus características de minifundistas tengan acceso a la alta tecnología y a la infraestructura, que como decía Carballo: “es la única forma del tabaco dominicano”. Tenemos muchas realidades y si hoy hubiera un nuevo boom en los Estados Unidos, no estamos seguros de que nos va a beneficiar mas a nosotros que a nuestros competidores, pues esos países han ganado imagen y se mantienen como campeones de costos. El boom nos salvó una vez cuando se nos acercaban por razones de costo, porque el boom es una moda: un furor donde el precio no tiene importancia, son gente que estaba fumando por primera vez, por moda, buscaban imagen y la imagen la tenía República Dominicana, pero si hay un nuevo boom, ¿nos va a salvar el boom?, ¿vamos a crecer igual que Centroamérica? En estas condiciones yo lo dudo.

    Me han concentrado las amenazas y a ellas tenemos que darle respuestas pero también tenemos fortalezas y grandes oportunidades: tenemos variedad de suelos, micro climas y semillas que nos dan la facilidad de ofrecer una amplia variedad de aromas, sabores y fortalezas diferentes que pueden cubrir todos los requerimientos diferenciados de los más exigentes consumidores. Esto es una fortaleza. En Centroamérica prácticamente se siembra una semilla y la diferenciación de clima y de suelo no es tan importante, su producto es menos complejo, es más, yo diría que ellos necesitan el tabaco dominicano como en el pasado. Nosotros tenemos un valle que es un mosaico de características de suelo físico y químicamente diferentes, con micro climas diferentes: no es lo mismo Jacagua que Piloto, y tenemos tres semillas, tres variedades, que tienen características organolépticas diferentes y diferentes capacidades genéticas que nos dan un abanico de sabor y eso es una ventaja en un mundo de amplia oferta. Tenemos los mejores artesanos. El cigarro dominicano está mejor elaborado, tenemos los mejores empresarios tabaqueros, con conocimiento profundo de la elaboración y el mercadeo, el empresario dominicano que maneja las grandes marcas, indiscutiblemente más capaz en sentido general. Tenemos las marcas más prestigiosas, tenemos la mejor distribución de cigarros, las compañías dominicanas son las que tienen mejor distribución de cigarros y eso es una fortaleza. Tenemos la capacidad de asociarnos para una estrategia nacional con nuestros cigarros, algo que parece imposible en Centroamérica, y tenemos una institución con autonomía administrativa y financiera que es el Instituto del Tabaco, con capacidad legal para regular, controlar y motorizar políticas para eliminar o reducir nuestras amenazas: eso es una fortaleza. El Instituto del Tabaco es un arma poderosa en manos responsables, afortunadamente tenemos al Ingeniero Rosa al frente, en manos responsables y con visión de futuro es un arma poderosa que podría ser un factor positivo en el desarrollo de los negocios, pero como todas las armas, en manos irresponsables se convierte en un peligro para todos, por eso si somos previsores tenemos que tener gente responsable y un Instituto que esté bien regularizado, específicamente en su función. El Instituto debe concentrar su esfuerzo en darle respuestas a nuestras debilidades en infraestructura, zonificación, control de volumen de la producción, combatir la falsificación, purificación de semillas, apoyo al desarrollo de capa, etc. etc., y no invertir esfuerzo y dinero en cosas que estamos haciendo muy bien como son los
    aspectos de elaboración y mercadeo del cigarro; pero esta es una labor conjunta en la que deben de participar todos los sectores, incluyendo al sector privado. Tenemos serias amenazas, pero tenemos grandes responsabilidades, tenemos fortalezas, pero tiene que ser con la participación de todo el grupo, todo el sector tabaquero, porque esto es un servicio, un servicio al sector, un servicio a la patria. Esto tiene que ser tomado como un servicio, como un servicio a su país y a ustedes mismos. Hagamos lo juntos, demos respuestas a las amenazas, porque si no damos respuesta a las amenazas lo que no vamos a tener es respuestas cuando nuestros hijos nos pregunten ¿Qué hiciste tú para que La República Dominicana no perdiera su posición hegemónica como mayor productor de cigarros? ¿Qué hiciste tú para preservar la sociedad tabaquera, la que nos dio origen, las que nos hizo ser como somos? Si no damos respuestas a las amenazas lo grave va a ser que no vamos a tener respuestas para nuestros hijos y para nuestros nietos, la solución la tenemos todos. GRACIAS!

    enlace origen http://www.suncaribbean.net/rd_productos_tabaco.htm
     
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  6. camarena

    camarena Cadete

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    Ésta es la última entrega de mi artículo, gracias a los que le han dado me gusta, y espero que les sea de provecho a todos los demás, gracias nuevamente por darme la oportunidad de llegar hasta ustedes, felíz día
     
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  7. jordibetriu

    jordibetriu Gran Maestro Miembro del Equipo Moderador

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    Reunificación de las 5 partes de este tema dejadas por @camarena
    Muchas gracias por el aporte compañero.
     
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  8. camarena

    camarena Cadete

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    excelente, pués por ahora éste es mi humilde aporte al foto, más adelante estaré compartiendo algunos más sobre el tabaco en la República Dominicana, un abrazo
     


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