Te comento que efectivamente existe la tradición en México, cuando nace un hijo, de regalar puros si es varón y regalar chocolates si es niña, el por que, al igual que toda toda tradición antigua es una nebulosa y tiene variadas explicaciones, la mas común es que se asocia el cigarro con la virilidad y el chocolate con la dulzura, por ello la diferencia de regalo al nacimiento de una niño y/o una niña... Se trata solo de información general... Saludos...
Yo era grande jaja 35, de hecho jamás había fumado ni un cigarrillo común. Fue más la curiosidad que me llevo a esta gran pasión que hoy tengo y disfruto. Saludos
A los 12, cigarrillos. A los 20, sin dejar los cigarrillos, pipa y cigarros (malos). Los cigarros los dejé a poco andar (demasiado caro para universitario mendicante) y mantuve cigarrillos y pipa hasta los 35, en que dejé los primeros y se transformó (a mejor, mucho mejor...) mi afición por la segunda. A los 42 volví a los cigarros (ahora buenos) sin abandonar la pipa. Y en eso estoy...
A los 14 cigarrillos, fumé unos dos o tres años y dejé. Luego reincidí con los puros pero ya a los 34, costumbre y pasión que mantengo hasta el día de hoy.
A los 16 cigarrillos y en la mili cambié a tabaco de liar. Lo dejé hace ya cuatro años y los últimos tres solo fumos puros.
A los 14 con cigarrillos,y algún Farías muuuuuy de vez en cuando que mojabamos la boquilla en la copa de brandy... Dejé los cigarrillos hace 10 años y desde hace 1 año algún habano,ha sido todo un descubrimiento. Un saludo y buenos humos!!!
Hola compañeros, quería abrir este hilo por curiosidad ya que no he encontrado un hilo similar. Por mi parte empecé muy joven a fumar y verdaderamente no se ni porque empecé, imagino que molaba que los amigos te vieran con el Ducados en la boca o un cigarrillo rubio y así para más inri, ¡aparentar que estabas forrado!. Adquirí el vicio hacia los 9 años, cuando robaba cigarrillos de mis padres junto a mi hermano dos años menor que yo, ambos solíamos fumarlos sin escondernos, tanto antes de entrar como después de salir del colegio, tampoco nadie notaba el olor, ni mi propio profesor, el hombre fumaba Royal Crow en clase, tabaco de lujo en aquella época y que también fue víctima de numerosos robos. Hoy en día, no dudo que el profesor lo sabía y que incluso le hacía gracia. Por parte de mis padres, son ambos fumadores empedernidos y que hasta hoy con 72 y 75 años siguen fumando un paquete de cigarrillos diario. Nunca reconocerán que fueron ellos y la sociedad del momento los causantes, ya sea por omisión, desconocimiento de los verdaderos daños que provoca el tabaco o simplemente promocionando el tabaco fumando sin fin en cualquier lugar. Parece ser que desde mediados del siglo XIX hacia mucha gracia que un niño fumara, así parecía un hombretón y les daban ánimos; pensad que muchos de estos niños empezaban a trabajar con solamente 6 o 7 años. Las fotografías de albúmina o ferrotipos eran muy caras, se hacían tipo postal para enmarcar o regalar. A las niñas solían ponerles vestidos regionales y los niños era muy común fotografiarlos fumando. [/url ] Tanto en las cajas de puros como en las publicidades se usaban los niños como reclamo divertido, prueba de ello, este bofetón o habilitación de puros de Little Smoker y que pertenece a mi colección particular. Por supuesto, un sin fin de publicidad como los cigarrillos París habanos con la premisa de darle a un murciélago un cigarrillo, el animal se lo fuma de una sola calada hasta que cae muerto o semi inconsciente… (no había internet y se entretenían así). También se hacían desde postales a cromolitografías recortables para los mismos niños. [/url ] [/url ] [/url ] [/url ] ¡Saludos y buenos humos!
Buenas noches. En mi caso, debo reconocer que el tabaco era algo que me gustaba cuando era un niño que no iba ni al colegio. No fumaba a esa edad, obviamente, pero mi mayor alegría era cuando me compraba mi madre en la pastelería, (para que la dejara en paz), aquellas cajas que imitaban a las de tabaco, y traían dentro unos cilindros de chocolate con un papel blanco que los envolvía, y yo me ponía en la boca, imitando seguramente a los mayores del barrio, o a mi padre, o a mi tío Viti... De eso hace más de 45 años. Pero no mucho después, con 5 ó 6 años fácilmente, mis amigos de aquella y yo, nos dedicábamos a seguir a cualquier persona que iba fumando, esperando a que lo tirase para fumar alguna calada de la colilla. Que decir, que cuando era tabaco rubio, había empujones.... Y poco tiempo después, demasiado joven, porque no tenía ni 10 años, le robaba a mi padre algunos ducados, que envolvía en papel de aluminio, y tiraba por la ventana de noche al patio trasero, para cogerlos por la mañana e ir fumando uno camino del colegio. Y a veces repartía yo, y otras veces Miguel García o Julio, que hacían lo mismo que yo, así que todos los días teníamos algunos cigarrillos para fumar. Luego, empecé a comprar luckies sueltos a 10 pesetas en el kiosco, los que podía o podíamos.... así que con 14 años, ya había caído de pleno en el vicio del tabaco. Después, y sobre todo cuando empecé a trabajar a los 18 años, ya no tenía problema para comprar tabaco. Y desde entonces casi siempre fumé entre uno y dos paquetes diarios. Digo casi siempre, porque tuve un par de temporadas en que fumé menos o nada. La primera entre los 20 y 25 años, por el deporte, y la segunda entre los 36 y 39, por una iluminación o quizás, una saturación del tabaco. Fue por entonces, cuando descubrí el maravilloso mundo de la pipa, y me sumergí en el con la misma ilusión y las mismas ganas que ahora me pasa con los puros y habanos. Es cierto que entre los 40 años y los casi 51 que tengo ahora, he tenido idas y venidas con el tabaco comercial, pero la pipa me ayudó mucho a no fumar cigarrillos, o fumar muchos menos, porque la diferencia entre fumar tabaco de pipa y fumar cigarrillos, es algo indescriptible a favor de lo primero. Y para finalizar, mi última etapa, por así decirlo, en la que me encuentro inmerso desde Navidad aproximadamente, en la que sentí un flechazo con este fascinante mundo del puro o el habano, que alterno con la pipa, (aunque reconozco que fumo mucho menos en pipa que antes), y sin fumar cigarrillos. Bueno, fumo alguno cuando no tengo minipuritos, y estoy en la calle, porque en casa, tengo las pipas y algunas latas de tabaco, y normalmente no me suele faltar un puro o un habano, aunque sea económico, y teniendo eso, el cigarrillo, hoy por hoy, no tiene sentido ninguno en mi vida. Es más, detesto su sabor cuando fumo uno por no tener otra cosa, pero mi cuerpo está acostumbrado a dosis de nicotina, más bien altas, y si no tengo otra cosa me fumo uno de la marca que sea. Pero bueno, para finalizar, me considero afortunado de haber descubierto primero, el maravilloso mundo de la pipa, y desde hace unos meses, el muy distinto pero igual de fascinante mundo de los cigarros puros y habanos. Y ahora me voy a fumar un cigarro.... que hablando del tema me han entrado unas ganas de fumar del copón bendito. Un saludo cordial y buena noche