Antes de empezar decir que he buscado poe el foro y no he visto nada en lo referente a este tema, si me he equivocado pido me disculpen y me redirijan al hilo correspondiente. También me dispongo a aclarar que es un gorrón, ya que en el foro hay mucha gente de muchos sitios distinto y puede que no nos entendamos a veces no nos entendemos ni los propios españoles, contra mas entre hispanos de distintos Países; un gorrón es alguien que vive de los demás, es como un parásito, es esa persona que si bebes te pide un trago de la copa, si fumas te pide un cigarro, si comes te pide un poco, creo que queda claro. Pues bien abro el tema debido a que en el grupo de WhatsApp de los foreros del sur de España estábamos hablando de respuestas con malicia y yo me decidí a contar una historia que me pasó hace unos dias y tras contarla he pensado que seria interesante ver cuales serian sus reacciones ante la situación que voy a relatar. También me gustaría aclarar que yo por lo general no soy como el dia de lo ocurrido, por lo general soy mas de dar largas o de decir que no directamente. Al lío que se hace tarde: Hace unos dias estaba en un bar con unos amigos y decidí sacar de la petaca un Condega mini titán de los 2 que tenía y mientras lo encendía para fumarlo se nos acercó un conocido acompañado por un par de personas a las que yo no conocía, pues una de estas personas empezó a darme charla sobre los puros "que buen cigarro tienes ahí" "¿Esta bueno?" "A mi me encantaría fumarme uno de esos", etc... (Los típicos rodeos que se dan para que al final le de uno) de forma que en una de estas le pregunto si quería un puro y me respondió que sí, que por supuesto (como no, un gorrón nunca dice que no a la oportunidad de fumar gratis) a lo que muy alegremente le respondí "pues si quieres un puro como éste, compratelo tu mismo que en el estanco de allí enfrente los venden y todavía falta media hora para que cierren" y para finalizar le solté todo el humo en la cara. Si lo que me piden es un petit cazadores no me importa darlo, pues es un puro sencillo y barato o si la persona que me lo pide en vez de dar tantos rodeos, me lo pide directamente pues no soy tan cabrón. O si el puro es uno mas caro, como un Condega o un Macanudo pero el que me lo pide es un amigo o un familiar, pues no me importa desprenderme del cigarro por mucho que le pese a mi bolsillo despues. Pero que un desconocido me pida un puro del que no acostumbro a fumar y que lo haga con tantas vueltas para no pedirlo y que sea yo el que se lo ofrezca como si le debiese algo, hace que me hierva la sangre y saque al demonio de mi interior. Y nada esa es la historia y la pregunta es ¿Como reaccionan ustedes a estas personas o como lo harían en mi situación si es que no se han encontrado a alguien así antes? Gracias y BF. Pd: a los moderadores, perdón de nuevo si ya había un hilo con este tema y no lo vi
Hola. Ahora que tengo más de cuarenta años, aún recuerdo el primer día que fuí al instituto. No sé si en otros países fuera de España se dice así, o se dice secundaria o como sea. Pues bueno, al salir, por supuesto fuimos al bar donde había un repetidor apoyado en una pared fumando un cigarro. Se le acercó otro estudiante y le pidió un cigarro, a lo que éste le respondió tranquilamente: - yo no pago vicios Fue lo primero que aprendí frente a los gorrones. Buenos días.
Yo para estos casos tengo un guantanamera cristales y dos vasco de gama, de los mas añejados de mi humidor jajja @Fraile, hay otro hilo parecido, me ha costado encontrarlo, echa un vistazo. https://www.foropuros.com/threads/anécdotas-que-hacer-reír.12994/ Un saludo
Gracias Kermit, ya conocía ese hilo y en un principio me planteé escribir la historia allí, pero quise hacer un hilo distinto ya que el por ti mencionado tiene un tono mas humorístico y yo quería darle un planteamiento distinto, aun así agradezco tu interés
Pues en mi caso, cuando se presenta una ocasión como la que describes, valoro si es una curiosidad legítima o es simple gorroneo. Si creo que es curiosidad legítima suelo compartir lo que tengo. Sea tabaco, comida, bebida, o lo que se tercie. Intento ser generoso. Pero si creo que es gorroneo puro y duro, trato de evaluar a esa persona. Si cree que es el ombligo del mundo, es decir, si es algo geocéntrico, le digo que ese cigarro no está a la altura de su categoría y no se lo doy sin más explicaciones. Si lo veo algo endeble, le digo que ese puro es demasiado fuerte para él. Si es un fumador experimentado le digo que solo llevo uno para un amigo al que estoy esperando. Y ya está comprometido. En fin, soy creativo y me adapta la situación. Yo tampoco soporto el parasitismo.
Amigo Fraile. Creo que tu mensaje cumple con todo para ser un hilo nuevo, máxime que con tu respuesta nos dejas clara la intención inicial del mismo, así que no hay nada que mover de sitio... Respecto de los gorrones, creo que de un modo u otro, todos los hemos sufrido, yo lo que puedo decir es que un real aficionado siempre lleva sus puros, y por saber el valor de los mismos, nunca pide uno a desconocidos... Saludos...
Saludos. En Panamá les llamamos "gorreros". En la cultura panameña, si eres un gorrero debes estar preparado para ser asoleado como tal. Acá, típicos caribeños, somos muy burlones y frescos en todo el sentido. No hay mucho rodeo en las cosas. Si eres amigo y resulta que siempre estás en la mala o simplemente te gusta saciar tus gustos a costillas de tus amistades, pues tendrás que lidear con las burlas más creativas. Es un mecanismo social para tratar con esa mala costumbre. Funciona. Nadie quiere ser llamado de gorrero. Ninguna dama quiere nada en absoluto con un gorrero. En mi país el gorrero se refiere casi que exclusivamente al tema de la bebida. De los botellones o las fiestas. No así de la comida (que los hay) y mucho menos de los puros. Si por otro lado no eres un amigo cercano (el cual sufre las burlas de todo tipo), sino más un conocido, alguien en el grupo dirá el famoso "El que no pó no tó" que quiere decir que el que no pone no toma. Este caso se reserva para la segunda vez que aparece el "conocido" que ya pasó una vez "agachado". O sea, participo de un convivio pero no puso nada de nada. Regresando a los puros sucede que en mis lares, quien fuma puros resulta ser una persona buscada, refinada y nada común. Cada quien tiene lo suyo y lo que más se acostumbra son los regalos entre uno y otro cuando se descubre algun nuevo. Existe una camaradería gracias a que somos mal vistos por, disculpen, los ignorantes de este bella afición. Panamá es uno de los países con las leyes antitabaco más fuertes del continente y la población en general te trata como un enfermo, cochino, vicioso contaminador. Por tal razón es difícil que alguien te pida un puro. No sucede. Si sucede es porque es un camarada y en ese caso con mucho gusto. También aparece la figura del que se interesa por los puros, persona que le llama la atención nuestra afición y pues, uno con mucho gusto, si ve un genuino interés, ayudará a la persona a conocer más sobre esto y con gusto se ofrece un puro que no lo asuste. Así hicieron conmigo.
Este es un tema delicado. Polar, diría yo. Cuando salgo al bar, con amigos o a alguna fiesta, y quien me conozca sabe que no miento, siempre salgo con tres cigarros o más. Uno de ellos siempre va pensado en que sea "el tercer puro", por si estamos sólo de copas y no voy a concentrarme, por si hace algo de viento, etcétera. O también por si alguien me pide un Puro. Pero esto no quiere decir que yo salga con un puro "chafa", o sea malo, cutre, indeseable o que no me fumaría yo. Cuando damos un cigarro a alguien que normalmente NO es ficionado y le damos una porquería le estamos arruinando la oportunidad a una persona que podrí hacerse bien aficionado pero terminará asustado por un cigarro infumable. Claro, verdades hay muchas. Ya me han pedido puros gente estando bien ebria que lo único que quiere es fumar o posar y aquí sí que da coraje. Hace poco invité a unos amigos a la casa a tmar un aperitivo antes de irnos a una corrida de toros. Un querido amigo mío me llegó con una visita que no esperaba. Resulta que antes de estar conmigo estaba con ese dicho amigo y se terminó colando con un típico "no me digas que no me vas a invitar". El tipo llegó ya bastante pasado de copas y me pidió un puro ya que todos estábamos fumando. Frente a todos mis 3 amigos aficionados y con el humidor a un lado le dije que no. Que no se lo daba en ese momento porque no lo iba a disfrutar. Luego me insistió, parafraseo: Dame uno para fumármelo en la noche en el bar con mis amigos, ¿cómo me vería yo fumando un puro con mucho estilo en ese bar". Pues MENOS se lo iba a dar. Le dije: Un día nos ponemos de acuerdo, vienes a comer a la casa y te obsequio un puro pero te explico bien cómo se hace. El tipo se quedó callado y mis amigos atónitos. Luego que se fue, o mejor dicho, que se lo llevaron, me felicitaron por la respuesta. No sé si haya sido lo mejor, pero quedé satisfecho. Y lo cumplo. Si vuelve sobrio y le interesa, le doy un buen cigarrito para comenzar pero eso sí, no se va sin al menos 2 horas de teoría porque para malgastar los puros de mi humidor fumando borracho, ya estoy yo . Para la gente que sin conocerte te pide en la calle o en un bar, si no quieres darle, siempre está la opción de decirle que fue un presente y no lo puedes regalar y le indicas donde comprar. verdad es y lo pueden constatar @JoelOrtega y @Vixcharrito
Muy de acuerdo contigo Jorge El fumador de puros, jamas pide ni insinúa, es parte de la etiqueta del buen fumar.